¿Cuántas veces hemos leído, escuchado o hasta nosotros mismo dicho que la tecnología nos había hecho perder las relaciones personales? ¿Cuántas que las relaciones humanas se habían deteriorado y que nos habíamos aislado? ¿Cuántas otras que le habíamos quitado valor al contacto cara a cara, el mirarnos a los ojos, o el abrazo?

 

Estábamos exagerando.

 

Si bien es cierto que la tecnología ha modificado la forma en que nos comunicamos en las décadas más recientes, lo que está sucediendo hoy con el aislamiento forzado por la pandemia del coronavirus nos demuestra que lo que decíamos no era tan así y que estábamos exagerando.

 

Que en la era digital necesitamos y disfrutamos reunirnos con amigos, mirarnos a los ojos con nuestra familia o tener una reunión de trabajo en donde las expresiones faciales que se perciben cara a cara son más fuertes que una pantalla 4K.

 

El #coronavirus nos dejará muchas enseñanzas, y estoy convencido que una de ellas será que las conexiones humanas siguen siendo tan fundamentales como siempre, y que la tecnología nos modifica pero no cambia la esencia de lo que somos y necesitamos.

 

Pasarán semanas o meses para que volvamos a la normalidad, o probablemente la «nueva normalidad» sea diferente.